El suelo pélvico es un grupo de músculos y tejidos que sostienen los órganos pélvicos como la vejiga, el útero y el recto. Su equilibrio y buen funcionamiento son fundamentales para la continencia urinaria y fecal, la función sexual y la prevención del descenso de órganos pélvicos (prolapsos). Sin embargo, su salud depende no solo de la musculatura pélvica, sino también de la coordinación con el diafragma, la postura, la respiración y los músculos abdominales. Cuando alguno de estos elementos falla, pueden aparecer problemas que afectan la calidad de vida.
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La importancia de la coordinación entre suelo pélvico, diafragma y abdomen
El suelo pélvico, el diafragma torácico y la musculatura abdominal trabajan en conjunto para mantener la presión intraabdominal adecuada. Una respiración correcta permite que el diafragma se desplace hacia abajo durante la inspiración y hacia arriba en la espiración, activando de manera natural los músculos pélvicos.
Una postura inadecuada, la debilidad abdominal o patrones respiratorios incorrectos generan sobrecarga en el suelo pélvico y favorecen problemas como la incontinencia urinaria, los prolapsos y las disfunciones sexuales. Por ello, ejercicios de respiración, fortalecimiento abdominal y corrección postural son esenciales para mantener la salud pélvica.
Problemas más frecuentes del suelo pélvico
1. Incontinencia urinaria: esfuerzo y urgencia
La incontinencia urinaria es uno de los problemas más comunes relacionados con el suelo pélvico. Se clasifica en:
- Incontinencia urinaria de esfuerzo: pérdida de orina al toser, reír, levantar peso o practicar deporte.
- Incontinencia urinaria de urgencia: necesidad súbita e intensa de orinar, incluso con la vejiga parcialmente vacía.
La fisioterapia pélvica y los ejercicios de suelo pélvico son estrategias efectivas para fortalecer la musculatura y recuperar el control urinario, mejorando significativamente la calidad de vida.
2. Descenso de órganos pélvicos (prolapsos)
Los prolapsos ocurren cuando órganos como la vejiga, el útero o el recto descienden debido al debilitamiento del suelo pélvico. Esto puede causar:
- Sensación de presión pélvica
- Dificultades urinarias o digestivas
- Molestias al caminar o hacer deporte
Detectar y tratar los prolapsos de forma temprana es crucial para evitar complicaciones y mejorar el bienestar físico y emocional.
3. Dolor pélvico y disfunciones sexuales
El dolor pélvico puede manifestarse de múltiples formas: dolor vulvar, molestias durante las relaciones sexuales, dolor asociado a cicatrices o tras intervenciones quirúrgicas. Además, las disfunciones sexuales como el vaginismo, la anorgasmia o el dolor durante el coito suelen estar vinculadas a la falta de equilibrio del suelo pélvico.
La fisioterapia pélvica especializada ayuda a mejorar la movilidad, aliviar el dolor y recuperar la función sexual, con un enfoque personalizado para cada paciente.
4. Cicatrices y adherencias pélvicas
Todas las cicatrices, incluso aquellas que no presentan síntomas, pueden limitar la movilidad de los tejidos y generar problemas años después. Las cicatrices abdominales, perineales o tras cesáreas y cirugías ginecológicas requieren un tratamiento específico para prevenir adherencias, dolor y disfunciones sexuales.

Prevención y tratamiento integral del suelo pélvico
La buena noticia es que la mayoría de los problemas del suelo pélvico se pueden prevenir y tratar mediante un enfoque integral:
- Ejercicios de suelo pélvico: fortalecimiento, reeducación y coordinación con la respiración
- Trabajo respiratorio y diafragmático: mejora la función pélvica y abdominal
- Corrección postural y fortalecimiento abdominal: evita sobrecarga en la musculatura pélvica
- Tratamiento de cicatrices y adherencias: movilización de tejidos para prevenir problemas futuros
- Asesoramiento en disfunciones sexuales: mejora la función sexual y la calidad de vida
Cada paciente requiere un plan personalizado según su historial médico, síntomas y estilo de vida. La intervención temprana es clave para mantener un suelo pélvico saludable y prevenir complicaciones a largo plazo.
Cómo mantener un suelo pélvico saludable
Los problemas del suelo pélvico como la incontinencia urinaria, los prolapsos, el dolor pélvico, las disfunciones sexuales y las cicatrices no tratadas pueden afectar gravemente la calidad de vida. La prevención, la fisioterapia pélvica y el tratamiento personalizado permiten recuperar la función, mejorar el bienestar integral y prevenir complicaciones futuras. Mantener tu suelo pélvico saludable es invertir en tu salud física, sexual y emocional.
Preguntas frecuentes sobre el suelo pélvico
1. ¿Qué ejercicios son efectivos para fortalecer el suelo pélvico?
Los ejercicios de Kegel y la reeducación pélvica guiada por un fisioterapeuta especializado son los más efectivos. También se recomienda combinar con respiración diafragmática y fortalecimiento abdominal.
2. ¿La incontinencia urinaria tiene solución?
Sí. La fisioterapia pélvica puede mejorar o incluso eliminar la incontinencia urinaria de esfuerzo y urgencia mediante ejercicios específicos, corrección postural y tratamiento de cicatrices cuando es necesario.
3. ¿Cómo se detecta un prolapso pélvico?
Los síntomas incluyen sensación de presión o pesadez en la pelvis, dificultad para orinar o evacuar y molestias al caminar. La evaluación profesional mediante exploración clínica o ecografía confirma el diagnóstico.
4. ¿Por qué es importante tratar las cicatrices pélvicas?
Incluso las cicatrices asintomáticas pueden generar adherencias que limitan la movilidad de los tejidos, provocan dolor o afectan la función sexual. El tratamiento preventivo mejora la recuperación y previene problemas futuros.

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